24.2.06

PERDIENDOLE EL RESPETO A LOS FANTASMAS

¿Porqué no me dejas en paz?
Llevas dos meses entrando en mi vida, pasando pequeños ratos en mi despacho, que con la excusa del trabajo consigues entrar, pero no te dejo pasar al salón ni a la cocina, no me tomo un café cómodamente hablando de nuestras cosas, y ahora esto.
Estás muerto, ya lo he dicho, y nunca he creído en fantasmas, y ahora te me apareces enturbiando mis ideas sobre el más allá ...
Cuando ayer te vi salir de las palabras de otra persona creí morir. Cuando ese otro alguien que conozco hace dos días y medio, porque ni a cuatro siquiera llega, te nombró, ¡Dios! morirme quise.
No he dormido por tu culpa, para no variar. No quiero que me estropees las nuevas amistades, ¿Pido tanto? No saco los pies del tiesto, no, llevo con ellos ahí enterrados año y medio, y cuando doy dos pasos en los alrededores, tienes que estar tú ahí, de cuerpo presente.
Nada dije, el planchazo fue de los que hacen historia, decidí sobre la marcha no ofrecer nada de mí a esta persona de la que poco sé, puede ser encantador, y no seria plan.También puede no serlo, y hacerme aún más daño del previsto precisamente porque te tiene a ti como arma de hoja blanca para lacerarme. Ya está, se acabó antes de empezar. No hablo de amor, tranquilo, no. Hablo de que se acabó hasta el conocerle, sin más.
Y no, no se lo explicaré, no necesita aún mis explicaciones para no sufrir por mi desaparición. Dos días de cada semana sé que estará a tu lado durante dos horas, y a mí se me harán dos siglos si sabe que yo ocupé quince años de tu tiempo, si te cuenta dónde puedes encontrar a la sirena totalmente desnuda, si todas estas palabras que te digo a gritos (porque sé que no me escuchas) pudieran llegar a tus oídos.

¡Maldita sea! Quiero que me dejes en paz.

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Pero como soy sirena, coherentemente contradictoria para más inri, pues que en un arranque de los míos, ignorando la claridad de que disfrutaban las decisiones anteriores y hasta mis propios miedos a usos fraudulentos de mi cola de sirena por el desconocido que empezaba a conocer, se lo he dicho.
No ha pasado nada.
Como soy acuosa, en honor a la verdad debo decir que se me enturbiaba la mirada mientras leía lo que mis dedos le estaban contando porque mi voz no tenía valor para hacerlo, claro. Y amenazaron con desbordamiento cuando no sucedió nada, cuando de pronto sentí que realmente no pasaba nada, que él no iba a contar dónde tenía la sirena su cola a la vista de todos, y que, de hacerlo, tampoco me haría daño.
Voy a hacer jirones tu fantasmal sábana blanca y saltaré de la maceta, aunque me caiga, no me lastimaré. Lo sé.
Si a veces mi mayor enemigo soy yo misma.

Glauka

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6 Comments:

Anonymous Anónimo dijo ...

Compartir el mar ¿no quieres...?
Pena...es. En fin, cosas que pasan.
Besos de espuma.

2/4/06 22:03  
Anonymous Anónimo dijo ...

Pero también es bueno que los fantasmas salgan de vez en cuando del armario, para que recordemos que están muertos y bien muertos.

2/4/06 22:04  
Anonymous Anónimo dijo ...

Me ha encantado tu post,como siempre que te leo me encanta como usas preciosas letras para describir situaciones....,pero no me gusta que se te aparezca el fantasma ese,asi que haz jirones su sabana,no permitas que te enturbie el agua sirena...como bien dices,nosotros somos nuestros mayores enemigos,no des acceso al fantasma a tu espacio...Un besote

2/4/06 22:05  
Anonymous Anónimo dijo ...

que alguien agarre a esos fantasmas!!!!! decia un por ahi en una peli....

querida sirena... con lo que tu vales, con lo bien que escribes y teniendo lo que hay que tener, eso que te "molestan" no son fantasmas son pequeñas brisas incomodas que son facilmente ignorables.



tienes razón en que la mayoria de las veces nosotros somos nuestros propios enemigos pero en cualquier aspecto, sentimientos, dudas no razonables, riesgos inexistentes, etc.

besotes.



http://memoriasdeotto.blogspot.com



p.d.: empiezo mi tour de blogs despues de mi kit kat con el tuyo, que lo sepas... jeje.

2/4/06 22:06  
Anonymous Anónimo dijo ...

Los fantasmas son cómo los miedos, hay que enfrentarlos y hacerlos desaparecer, si no, condicionan demasiado nuestras vidas.

No dejes que el enemigo viva de puertas adentro, sácalo y deshazte del peso que no te deja ir por el camino que desearías.


PD. ¿Sabes una cosa? "La vieja sirena" es mi libro favorito :)

2/4/06 22:06  
Anonymous Anónimo dijo ...

Los fantasmas mejor que en armario, dobladitos y planchaditos en un cajón, uno de esos que no abramos mucho, pero que sepamoss que estan ahi ordenaditos. Que todos tenemos fantasmas y lo mejor es haberles quitado las arrugas antes de guardarlos que asi los conocemos mejor y nos molestaran con acondicionarles un poco si les da por salir..

;*******

2/4/06 22:07  

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